Ahora que intento que mis pasos sean firmes, la ironía de la vida hace que el suelo se mueva bajo mis pies, una voz en mi interior que no había oído jamás o tal vez no había estado en completo silencio, para darme cuenta de que estaba allí, me sacudió y me dejo desconcertada, he cuestionado todo de mi, todo lo que tengo, bueno si es que tenemos algo que realmente nos pertenezca en la vida.
Lágrimas han mojado mi alma, han tocado mi piel y me han hecho libre, tan solo por unos instantes.
El dolor nos puede llevar a lugares que no imaginamos, y aprender muchas cosas en el recorrido, pero sacarlo de nuestra alma a través del llanto, nos deja flotando en un vacío lleno de inmensidad, de posibilidades, donde lo que conocemos desaparece, no existe nada en ese momento aparte de nuestro intimo encuentro.
Estoy en ese camino, en la búsqueda, no se que conseguiré pero como nada es nuestro, nada hay que perder...
El dolor nos puede llevar a lugares que no imaginamos, y aprender muchas cosas en el recorrido, pero sacarlo de nuestra alma a través del llanto, nos deja flotando en un vacío lleno de inmensidad, de posibilidades, donde lo que conocemos desaparece, no existe nada en ese momento aparte de nuestro intimo encuentro.
Estoy en ese camino, en la búsqueda, no se que conseguiré pero como nada es nuestro, nada hay que perder...
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