viernes, 16 de septiembre de 2016

Ansiedad

    Supongo que así se siente cuando estas dejando una adicción, no dejas de imaginar como seria hacer ciertas cosas, caminas de un lugar a otro, te levantas y vuelves a sentarte, esta vez en otra silla mientras la ansiedad recorre tu cuerpo, y retumba en tus oídos los golpes que se da tu corazón contra tu pecho, porque quiere hacer todo lo contrario, quiere rendirse y correr tras eso que estas intentando evitar, quiere perder su dignidad y gritar "estoy aquí, necesito de ti".

     Sientes que tu sangre es mas espesa y como fluye por tus venas, sientes las manos temblorosas y como tu pecho crece y se reduce en cuestiones de segundos porque tu respiración se ha vuelto corta, sientes como duele cada vez que el aire entra a tu sistema, cada vez que tu pecho se expande y tu corazón se contrae, el tiempo pasa mas lento que de costumbre y no tienes nada que hacer, no hay nada para distraerte, te encuentras desesperada, sientes que en las noches vas a asfixiarte en inclusive en ese momento esta en tu cabeza, quieres enviarle un texto diciendo "no puedo dormir, espero no despertarte, solo quería comentarte" y quizás en la mañana no haya respuesta y sin embargo prefieres evitarlo porque seria muy desesperado, y justo en ese momento sabes que por lo menos eres un ser humano racional, que no estas tan perdida.

    En la mañana solo escribes siendo algo que has tomado como costumbre cuando los sentimientos se desbordan de ti y no sabes como contenerlos o sacarlos, entonces tus dedos te ayudan a drenarlos a través de palabras, te sorprendes un poco porque en otro momento de tu vida la palabra "drenar" seria literal y eso te hace sentir un tanto mejor, como aquella claridad en medio de la bruma, quizás eso es lo que deba hacerse, intentar ver las cosas buenas dentro de lo que seria un agujero negro.

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