En ese momento en el que se llena la luna y te quedas observando, esta alli sola, triste y lo sabes porque lo sientes dentro de ti, te identifcas porque te sientes igual, sola y nostalgica. A su al rededor no hay estrellas, ni nubes, solo llenan el cielo las golondrinas volando en sentidos contrarios.
Esta completa y gigante, redonda y brillante, intentando decirle al mundo «todo esta bien, nada ha cambiado». Lo cierto es que en ella hay huellas muy marcadas, huellas visibles pero sin forma aparente, marcas que han dejado quienes a ella han llegado.
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